El mono que se hizo amigo de sus emociones
Érase una vez un mono muy travieso que vivía en la selva. Le gustaba mucho jugar con sus amigos, pero también le gustaba hacer bromas pesadas y molestar a los demás animales. El mono no sabía controlar sus emociones y a veces se ponía muy contento, otras muy triste, otras muy enfadado y otras muy asustado. No sabía por qué se sentía así ni cómo expresarlo. Tampoco se daba cuenta de cómo se sentían los demás cuando les hacía daño o les faltaba al respeto. Un día, el mono estaba jugando con una liana cuando vio pasar por debajo a una tortuga. Se le ocurrió una idea divertida: soltar la liana y caer encima de la tortuga para asustarla. Así lo hizo, pero no calculó bien la distancia y se dio un golpe muy fuerte contra el caparazón de la tortuga. La tortuga se enfadó mucho y le dijo al mono:¡Eres un maleducado! ¿No ves que me has hecho daño? ¿Qué te crees que eres? ¿El rey de la selva? El mono se sintió avergonzado y se puso a llorar. No entendía por qué la tortuga se había enfadado tanto c...